Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Hermano Hormiga

Primero de año y lo que sana sana

Imagen
  “Se hace un poco tarde, mi vida No hay tiempo que perder. Cómo no esperarte, mi vida. Si el cielo acuna tus pies” Comencé el año teniendo covid, con la sensación de muerte pegada a la piel. Sé ahora a quién le importo y a quién le debo. Sé por sobre todas las cosas de las urgencias y el minuto profundo del disfrute. Sé de las grandes pequeñeces. Sé que en las largas contemplaciones de nuestro árbol de Navidad se esconden todos mis tiempos pasados, y que soy capaz de revivirlos.     “Quiero abrazarte un poco No quiero despertarme solo Quiero que la luna se acuerde de mí” Frutos de rosa mosqueta, flores de sauco y hojas de ambay. La infusión que sana sana colita de rana, si no sana hoy…sanará mañana. Es LA infusión! Tiene todo para sanar. Escucho a Aristimuño. Empecé a leer “Orlando” de Virginia Woolf. Sólo falta el abrazo de una madre y de un amante, que supongamos que están escondidos (en esta etapa de aislamiento la imaginación lo puede todo, y soy capa...

Del sabor de los encuentros apurados y los recuerdos florecidos

Imagen
“¿Que hacía yo y qué hacía él, en el momento en que mi hijo me había aventajado en tamaño?” Nicole Krauss.  La Historia del Amor  ¿Cuántas veces volverá a pasar por el corazón? Fue una semana intensa. Pasó mi amiga Bichi de Bariloche. Como siempre, nos hace una visita rauda de paso a sus pagos…A veces se queda una noche, otras tan sólo unos minutos o un par de horas…pero como sea, siempre nos ingeniamos para usar al máximo ese pedacito de tiempo. Nos ponemos al día…se maravilla por el tamaño de los árboles: el ginkgo, el roble, el liquidámbar están gigantes. Los comparamos con el tamaño de nuestros hijos, ya hombres. Recordamos otros encuentros ubicados en el tiempo gracias a las edades de nuestros niños “Fue cuando Feli empezó a caminar en tu patio y yo tenía a Santi en la panza” “Fue cuando nos encontramos en la feria de San Antonio y le enseñaste a Rodri de 4 años la canción de Los Auténticos Decadentes “valió la pena, sentarme en la vereda, esperando que una flor, ca...