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Mostrando las entradas etiquetadas como Té verde

Seda y de cómo los viajes son más que un ida y vuelta…la hora de las magas

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  Esta es una historia de amor. No, me corrijo. Son tres historias de amor. Pero no solamente eso. Seda es una historia de amor que nunca llegará a ser y es por eso que uno queda flotando como un pájaro en el aire. Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca Dice Hervé   Joncour   Alessandro Baricco, “Seda” Seda nos deja imaginar exploradores que atraviesan mundos, esos viajeros tan aventureros como contrabandistas con audacias y cansancios infinitos de tanto andar. Al igual que un cuento maravilloso, su autor nos seduce en cada viaje con una misma fórmula con pequeñas variantes, un juego con el lector que va recitando o tal vez cantando los kilómetros precisos y la exactitud de los días, las fronteras, Europa y los trenes de vapor, las cabalgatas y la estepa rusa, Siberia y los Urales, lagos misteriosos, ríos que llenan los océanos, puertos y esperas, barcos y costas, cielos y caminos que recorren bosques. Hasta llegar a Japón o al fin del mundo. Para comp...

Bajan las cabras bajan, la nieve apremia, el mate llega

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En todo viaje, un mate. Y este fue un mate patriótico con la galantería de una escarapela de lana que abrigaba nuestro aliento, nuestras palabras. Un 25 de Mayo en la inmensidad del norte neuquino, en la vastedad luminosa, en el lugar de los horizontes redondos y circundantes cordilleras. El viento lacio, apenas ondulado, trae olor a nieve, a humo, a mediatarde. Los pulmones henchidos y los ojos llenos de un otoño tranquilo que se acomoda en silencio, que se derrama en fértiles extensiones y grietas por donde se escurren los secretos de otros tiempos, vetas de oro, de infinitudes rodadas cuesta abajo, de erosiones de espanto, cicatrices poderosas; de calores y sudores sordos que fuman, juegan con el viento los fumos que surgen de la piel caliente de las piedras. El sol se posa y penetra a coirones y ovejas. Me hablaron de pasturas, de tierras altas y tierras bajas, de arreos, de trashumancias. Alguien viene en rebaño, alguien que pasa y enseña a llorar y reír. Levanto el mate en señal ...

De madres homenajeadas, de retos y perdones, de sales y de soles

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Eva se llama mi madre. Me cuesta pensar en su ausencia de 4 años. Me cuesta asimismo, sobrellevar su presencia. Tengo tanto de ella cuando me miro al espejo. ¿Cómo medir la cantidad? ¿Cuánto de otras madres tengo? Aprovecho este 16 de Octubre para encontrar a todas las mujeres que son parte de mí, que me moldearon sin querer o queriéndolo, que me transitaron y me liberaron; y que me enorgullecen. Todas: la propia y las elegidas. Y las que me eligieron. Preparé dos tés en su homenaje. Las madres duelen y sanan. Y los tés están pensados para sanar y reparar. Me divertí mucho pensando en sus características. El primero será para esos momentos en que las escuchamos decir: MÁS RESPETO QUE SOY TU MADRE , este té será para la calma, tranquilidad y descanso. Reparará y sosegará. Entonces será té verde chino y le añadiré menta peperina (florcitas para que el sabor sea muy suave) hojas de malva y pétalos de caléndula . Mis manos colmadas de paciencia, tiempo y paz envolverán los saquitos…que s...

De culturas milenarias de acá y del más allá. Amcka y Genmaicha. Sabores de infancias

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  Vengo de ésas, de ésos, como quien viene de tantos lugares que ha perdido la memoria de ellos y sólo lleva en el cuerpo la huella oculta de olores, sabores y sonidos y el eco aún ardiente, de historias imprecisas. Esas historias quemadas a medias, en un rapto de vergüenza, como si fuesen papeles inconfesables, esas historias son como el tesoro perdido en un mar pirata, y voy buscándolas sin brújula, con un mapa incompleto y ambicioso. María Rosa Lojo.  Arbol de Familia Cuando visitamos el museo de Santiago del Estero fotografié un sector de recetas ancestrales para detenerme a leerlas luego con más tiempo. Provenían del noroeste y centro de la Argentina. Para mi sorpresa descubrí que “la amcka” es una descripción preciosa de lo que acá en Argentina llamamos pochoclo, pororó, rosetas o palomitas de maíz .   Cabritas en Chile, chivitas en México, crispetas en Colombia, pocopas o pipocas en Bolivia y Brasil, poporopos en Guatemala, cotufas en Venezuela, canch...